jueves, 10 de marzo de 2016

CRÓNICA DE LA MARATÓN DE SEVILLA DE SEVILLA 2016, ESA QUE NO HICE ENTERA

Buenas tardes a todos los fieles seguidores de este modesto blog que no para de crecer, ya tenemos, casi 50 seguidores... no se ha muerto nadie ¿No? Mira que os tengo controlaos a todos, vamos que estáis ordenados como los hermanos de una cofradía de ruan de Sevilla, así que como penitencia pinchad la publicidad... o bueno como refuerzo positivo que me anime con mi siguiente crónica que es la de la Media de Lucena y será pa partirse el culo, a lo mejor literalmente... Ya hasta me hago autopublicidad de las siguientes crónicas, soy el billgates de los blogs...
Soy una mala persona, vosotros me disteis la fama mundial de la que gozo que hace que las mujeres me cedan su sitio en la pescadería del MAS, los niños piden fotografiarse conmigo al grito de:
"Ves Mami como se puede ser gordo, bizco, cervecero y corredor... Cómprame un bollicao de panceta entreverá..."
Y yo os tengo abandonaitos... Como a una dieta en diciembre.
De nuevo gracias a todos, si os he abandonado ha sido por una causa noble...
EL GEL DEL KILÓMETRO 7, que es como una megacrónica de dos personajes que deciden apuntarse a una maratón, uno alto, bizco y gordo, y el otro bajito calvo y con bigote... Personajes sin ninguna relación con nadie conocido, no reconocibles y que me han tenido absorbido, todo mi escaso talento creativo y como soy un hombre y no sé hacer dos cosas a la vez... Salvo roncar y dormir, pero lo hago sin pensar que si tuviera que pensar me asfixiaba en medio de la noche, he abandonado las crónicas, la culpa Angelito y Plum.
En esta crónica mi participación ha sido corta, me he limitado  a acompañar a mi Pastora en su paseo, bueno paseito largo por Sevilla, me voy a hacer auto spoiler, solo hice 17/18 kilómetros, los finales donde pensé que tanto Pastora como Virginia más me iban a necesitar, como si el ir al lado de alguien le diera fuerzas a alguien cuando no las tiene.
Mi crónica comienza en el kilómetro 35 de la maratón... De Málaga, última crónica hecha, cuando debo abandonar a Pastora en su primera maratón porque un dolor de rodilla me impide seguir corriendo con normalidad, así que acabé en modo CACO, caminar, corré, no pegando un tirón...
Después del preceptivo descanso tras el esfuerzo, las sensaciones en la rodilla izquierda no solo no mejoraron sino que empeoraron, no era que me doliera al corré era que me dolía en la cama, y no por hacer números extraños precisamente...
Más reposo, esto parece una crónica de mi admirado Balbuej, no dejen de visitar su blog, no hay doló hay pundonó... muy bueno, se aprende tela de anatomía... jajajajajaja.
Tras ver que el reposo solo sirve pa que se asienten los poso del café, comencé el tour de curanderos, fisio, traumatólogo, más fisio, vidente, sex shop... La cosa mejoró, y pude volver a salir a corré tres veces para poder ir con ciertas garantías a la media Maratón de la Puebla... Joder que dolor, acabé más cojo  que un pirata con carcoma, vamos que andaba peor que un patinete por un terronal... Bajar las escaleras era retorcer la baranda, vamos como Norma Duval en el Follies Berger, por los cohones.
Así que una nueva ronda de sanadores, la misma pierna y el diagnóstico más diferente que la cara de los hijos de Paquirri...
No os cuento los diagnósticos, dos acertaron, otros dos no, pero en esto apareció en mi vida un ángel, no era el demonio chiquito, era Sandra Sánchez, perdón Doña Sandra Sánchez Sánchez, podóloga y hermana pretoriana, que me citó en su consulta porque sospechaba que podía ser otra cosa y me ayudó a conseguir una resonancia con la que salir de dudas, pero por si acaso me hizo un retoque en las plantillas, pa descargar el vasto...
¡COÑO! MANO DE SANTO, EN DOS DÍAS EL DOLÓ DE RODILLA ERA PARTE DEL PASADO.
 De todos modos seguí con mi elíptica, mi gimnasio, ese sitio donde va la gente a mirarse en el espejo y donde pude comprobar que por hacer pesas y elíptica oyendo relatos   de Conan no te salen músculos, ni pierdes tripa... Ahora he cambiado y oigo a Stefan Sweig o podcast de SerHistoria, y siguen sin salirme los músculos, pero al menos me culturizo, aunque Plum no opine igual.
Sin ningún tipo de entrenamientos plantearse hacer la carrera era una inconsciencia propia de un colgao, y... yo ya voy pa los 49 tacos y algo de sentido común estoy echando.
Así que me plantee acompañar a mi Pastora en sus últimos 123 kilómetros, uyss, se me ha escapao el 3, solo en los 12...
Fuimos a la feria del corredor, mucho más grande y mejor montada que las últimas, saludé a los amigos, me hice un estudio de la pisada que los pobres estudiantes de podología se creían que estaba corriendo mal porque era una cámara oculta pa pillarlos...

Vamos que iba con el pie derecho sacando cada zancada en línea recta y el pie izquierdo como si estuviera levantando el traje de flamenca en la vuelta de una sevillana... Peor que Eli, que ya es peor.
vaya grupo humano más extraordinario...
Mis hijos encantados con la feria... Se jartaron de montaitos en el 20pacá... Pero preguntaban por las atracciones que cada vez que vienen a allí es pa ir a expojoven.
La estrella de la Maratón de 2016
Esa noche se vino a casa la tita Reyes pa ayudarme con la intendencia del día siguiente. Pastora más nerviosa que una estudiante con chuleta en selectividad.
El día de la carrera fuimos a verla pasar por el kilómetro 10, llegamos tan temprano que vimos pasar hasta a los primeros, a los 20 minutos  de estar esperando pregunta Gonzalo:
¿Falta mucho pa que pase Mamá? ¿Porqué va tan lenta? Ya han paso muchos, que va la última...
Candela mientras se preocupaba más por otras cosas:
Tengo hambre... ¿Cuándo desayunamos?
Martín a los suyo también:
Ahora nos vamos rapidito pa casa y jugamos a la Play...
Como veis con este grupo de ultras la animación no paraba...

Pero fue ver llegar a su mami y transformarse... venga gritos y ánimos, me despedí de Virginia y Pastora hasta dentro de un ratillo para mi, un ratazo para ellas, que no veas lo rápido que pasa el tiempo desayunando en el Bar Domingo, muy recomendable aunque la cerveza sea de una marca de agua sucia... y lo lento que pasa corriendo,
De paso saludé a un buen montón de amigos, hasta que no te pones a intentar hacer fotos no te das cuenta el mérito que tienen los que las hacen, cohones es casi imposible ver na ni a nadie... vaya mérito Silvia, Finidi, Hugo, Meca, Serrano... y mi Pepito. Es como ir apuntando los números del sorteo de Navidad con un lápiz sin punta en un papel de estraza mientras los cantan los niños de SanIrdefonso.
Pongo algunas fotos, pa hacer más larga la crónica.


Dejo ya de poner y sigo...
Tras desayunar mi hermana intentó acercarme al km 30 donde esperaba encontrarme a Pastora y a Virginia, que por cierto las había dejado con unas magníficas sensaciones en el km 10... Si cohones hay gente que en ese kilómetro se retira ya...
Pero, mi gozo en un pozo, fue la Maratón la que me encontró a mi en forma de tapón así que me baje en el km 23/24 y como había calculado que ya había pasado me metí en la carrera, con mi dorsal que había pagado, no seáis malintencionados, nunca creo recordar que nunca lo he hecho sin dorsal.
No veas la cara del personal en el km 25 con más mala cara que impotente en una orgía, cunado los pasaba sin sudar, charlando con la gente y riéndome, bueno, cada vez que veía a un conocido les explicaba el motivo mientras les preguntaba por mi mujer y a los pretorianos por su globo, que se les fue antes del kilómetro 10... Y así remontando tardé tres kilómetros en encontrar a mi Pastora y a Virginia, que como iban sin idea de tiempo sino que habían salido a disfrutar, iban así, disfrutando.
Fuimos saludando a conocidos, mientras devorábamos kilómetros, y saludando al gran Javier Serrano  hasta incluso el campo del Betis donde uno vestido con la camiseta de este equipo nos animaba al grito de:
- Vamos que ahora tras esa curva os va a dar un subidón al ver el Campo del Betis..."
Si, el mismo subidón que a Van der Vart, y las mismas ganas de corré.
La avenida de la Palmera, es... Una putada, parece más larga que la cuesta de enero, y como pica hacia arriba se hace  más aburrida que ver un monólogo de Sanchez Dragó traducido al griego con subtítulos en finlandés. Pero por suerte para mi, porque ni Pastora ni Virginia estaban para muchas fiestas, apareció por allí el gran Thierry, que con sus patines de esquiar con ruedas estuvo acompañándonos un buen rato, e incluso nos ofreció poción mágica, que rechazaron por miedo a dar positivo en el antidoping, y yo porque en mi estado de buena esperanza me daba miedo que me soltase la tripa y plantase un pino en el parque de MaríaLuisa.
El paseo por el centro fue maravilloso, Pastora devoraba los kilómetros como el piraña el bocata del principio de verano azul, y virginia sufría pero no se descolgaba, además con la gran música de Sambatú Batucada bailaba hasta el rey San Fernando. Por suerte el gran rafa Iza me ofreció avituallamiento... coño era sin alcohol, menos mal que en la Alameda me esperaba un superhéroe como es Miguel Ángel Escalera con el que me tomé un buen botellín, su botellín, que me supo a gloria santa.
Hicimos andando la subida al Tourmalet, la calle Calatrava, y luego de atravesar la Barqueta, se enfila hacia el estadio Nolímpico, nada que ver con el paso del desierto del Alamillo y entramos en el estadio, Pastora acabando su segunda maratón, su primera en Sevilla, ¿Última? y yo feliz de acompañarla en su sueño.
No juntamos con Virginia, y Luis para volver y... como no podía ser de otra manera acabamos en nuestra aldea, así llaman los de Sanjosé a La Rinconada, y al calor de uno bueno güevos fritos con papas en el Bar Charlera, mojados en cubos de cebada fermentada.


Ni que decir tiene que me haríais un gran favor si pincháis la publicidad que salga...
Esta vez no es para cervezas si no para poder pagar la impresión del libro "EL GEL DEL KILÓMETRO 7" #QueNoToVaASéCorré