sábado, 19 de abril de 2008

La OBRA, Dios.

Se cumplen 5 días ya desde la llegada de los sujetos a lo que era un hogar feliz, con el suelo convertido en un cenagal, lo mío con la lluvia y las obras es digno de estudio, y con 2000 euros menos en mi cuenta me dispongo a afrontar la segunda semana de ocupación albañilería.
La semana que viene llega la hormigonera, esa que convertirá mi patio en un espacio menos verde pero donde las losas del suelo no leviten a la mínima, increíble lo de comprarse una casa, pagarla y que te den algo mal hecho a conciencia, dos datos:
Bajo las losas del patio no había cemento, era la playa.
Segundo dato, la toma de tierra no tenía pica, o dicho de otro modo no había toma de tierra, esto no debería pasar una revisión de ENDESA o del Ayuntamiento de La Rinconada...
Bueno resignación, al menos he encontrado morera para los gusanos de seda de mi hijo, y a Paco León, director vitalicio del ies castilblanco no le han dado traslado en su concurso.
Dios aprieta pero no ahoga, suponiendo que exista un Dios, y un Infierno para los constructores.