martes, 8 de diciembre de 2015

CRÓNICA MARATÓN MÁLAGA (SOLO YO)

Buenas tardes a todos, esta crónica se titula solo yo porque en ella analizo que me llevó a mi a la Maratón de Málaga, haré una segunda parte en la que será la crónica de lo que pasó a mi alrededor, que seguramente será más divertida que esta, pero esta entrada se la voy a dedicar a unas cuantas personas, no será muy graciosa creo, es muy personal.
Mi historia de esta carrera comienza hace muchos veranos cuando yo aún no corría, ni tenía intención de... esa mierda de mañana en Mazagón recibo la llamada de mi hermano Oscar, entre que es tartamudo y que el sonido se entrecorta solo acierto a oir:
"Se ha muerto el tío Paco..."
NO, no podía ser, corro hacia el centro de la calle de abajo y desde donde hay cobertura llamo...
"Oscar ¿Qué dices? será el tío Gonzalo..."
"No Javi, el tío Paco...".
Y nos echamos a llorar los dos...
Me vuelvo de la playa hasta casa de mis padres, y de allí a Málaga, en el que seguramente ha sido el viaje más triste de mi vida, por el camino un montón de recuerdos, de los regalos que mi padrino me traía todos los años de Málaga, el microscopio, los libros, el único que me regalaba cosas que me movían la curiosidad, recuerdos de  su boda, de cuando conocía a mi tía Margarita y le dije que tenía nombre de vaca, de las bodas en las que siempre venía, de su tartamudez, de su timidez, de la carrera a la que vino en Castilleja y le ganó a todos los sobrinos, de los bocatas y las charlas camino de Melilla cuando opositaba, de sus consejos para perder peso... Joder toda una vida pasando ante mis ojos en 2 horas y media...
Al año siguiente decidí que iba a corré, y una de las razones era por mantener vivo el espíritu de mi padrino, me preparé pa hacer 6 kilómetros, y desde el primer día que salí a coré nunca fui solo, yo que no creo en nada del más allá pero siento que cada día que corro mi corazón late con eco, un sonido es mío y otro son las pisadas de mi padrino que corre conmigo.
En mi primer maratón, cuando me quedé solo, me dediqué a hablar con él, le pedía consejo, y me respondía, como siempre que lo he necesitado, en Ronda lo noté a mi lado empujándome en la cuesta de los cochinos, así que cuando me enteré que en Málaga, en su Málaga se celebraba una maratón supe que yo algún día haría la Maratón que nunca pude acompañándolo, cuando estuviese preparado, no física sino mentalmente.
Este año, supe que era EL AÑO, iba a acudir a la llamada de un hermano pretoriano y para más gozo, iba a acompañarme en su primera Maratón Pastora.
Llamé a mi tía para decirle que este año corría la Maratón de mi tío Paco, y nos encajamos allí, probablemente en el peor estado de forma que nunca he tenido, con problemas en la rodilla izquierda, pero con la firme determinación de acabar una carrera, su carrera con él...
Por eso la medalla de finisher se la dí a mi tía porque era de los dos...
Nadie muere mientras lo recordamos, y para mi tu siempre vas a estar corriendo conmigo, juntos, inseparables, esperándome porque tu eres mucho pa mi escaso nivel, tu quedaste segundo en tu categoría en la maratón de Sevilla de 2004, y mientras mis rodillas me lo permitan siempre habrá un Francisco Rosales en carrera y otro a su lado, tratando de enseñarle que para ser corredor hay que sacrificarse en lo que no se entrena, en la comida, la bebida...
TE QUIERO Y TE ECHO MUCHO DE MENOS,  y mi tía también...